¿Tengo que saber de móviles?
Si sabes hacer una llamada y abrir un mensaje, sabes usar esto. Se abre en el navegador
del móvil. No hay que bajar nada de una tienda. La primera vez, el teléfono pide permiso
para el micrófono: es el mismo aviso que una nota de voz. Sin eso no puede oírte.
¿Cómo se le habla?
Como se lo contarías a alguien de la oficina. Frases normales. No hace falta un orden ni
unas palabras especiales. El asistente entiende lo que dices: tú no tienes que aprender
nada de eso. Si ese rato no puedes hablar, el parte también se escribe en la ficha.
¿Pone los precios solo?
No. Si se los dices, los apunta. Si no, el parte queda con el trabajo y el material, y el
precio lo pones tú al revisar. Tampoco calcula solo el recargo del sábado ni inventa una
tarifa.
¿Y si apunta mal un número?
Te lo repite antes de guardarlo. Si no cuadra, se lo dices: «el cable eran ocho metros,
no doce». Después sigue en borrador, y también lo puedes corregir en la ficha.
¿Se lo manda solo al cliente?
No. El parte y el presupuesto se quedan para ti. La factura y el PDF salen cuando tú los
preparas, después de revisar.
¿Me hace la gestoría o los impuestos?
No. No presenta declaraciones ni sustituye a tu gestoría. Sirve para que el trabajo, el
cliente y la factura no dependan de la memoria. Los impuestos de la factura salen con lo
que tengas puesto en los datos del negocio.
¿Lo uso en la furgoneta?
Para eso está el rato entre un portal y el siguiente. Con el manos libres, como una
llamada, o en cuanto paras. No hace falta escribir en el trayecto, ni tener el parte en
la cabeza hasta la noche.
¿Cuánto cuesta y cuándo se paga?
Treinta días al crear la cuenta, sin tarjeta. Después, desde 24,95 € al mes más IVA,
en el plan Básico (30 partes o presupuestos al mes). El que más compensa es Plus:
29,95 € y 50 documentos, cinco euros más que el Básico. Pro son 39,95 € (100) y
Max 139,95 € (500), también más IVA. Los cuatro hacen lo mismo:
subes de plan si necesitas crear más documentos al mes.
¿Sirve si tengo un oficial?
Sí. Puede tener su usuario y dejar sus partes igual que tú. El precio es del negocio, no
por persona.
¿Para qué oficios es?
Para quien va de casa en casa y cobra por trabajos: electricidad, fontanería,
carpintería, pintura, cerrajería, calefacción, antenas y oficios parecidos. Si haces
partes, presupuestos y facturas, encaja.